Si nos tomáramos el tiempo de poder analizar cada movimiento que hacemos y los gestos que implican nuestras respuestas… lograríamos ser prudentes y llevar una relación perfecta con las personas…
Pero eso no sucede y es entonces cuando surgen los malentendidos y frustraciones que hacen que tengamos que explicar detalladamente cada una de nuestras reacciones… lo cual hace que nuestras relaciones diarias se tornen un poco… frustrantes…
Pero… ¿Qué sería de nosotros sin esas frustraciones? creo que a pesar de todo, este tipo de cosas al final logran ser interesantes. Así como existe la libertad de expresión, existe también la libertad de interpretación… y términos como “El beneficio de la duda” nacen.
La duda se convierte en opción… la opción en esperanza, y la esperanza en nuestro motor diario para seguir viviendo felices en este mundo de constantes controversias, porque inyectamos a nuestra alma la ilusión de lograr establecer una comprensión con las personas que nos rodean, conseguir una respuesta esperada o conquistar un corazón…
Es por ese motivo por el cual la espontaneidad existe y prevalece en todas las circunstancias, haciendo que a la larga nuestras vidas cuenten con la perfección que necesitan para seguir… para luchar… y para siempre sonreír…
un abrazo a todos…